Una odisea. Eso es lo que vivimos 4 personas este fin de semana. Desde Sevilla, desde Málaga y desde Granada (punto de reunión) nos pusimos en marcha para precenciar un concierto de mis Avalanch.
Gracias a Dios, que aunque vinieramos desde Korea, llegamos a tiempo. Bueno tambien habia que darle gracias a Gilipo, por su ayuda, aunque con los contantes cambios de dirección que por culpas de las obras nos volvia locos.
Una vez que llegamos a Pozuelo de Calatrava (sede del evento), unos amigos de la gente de Granada nos invitaron a pasar a su furgoneta para resguardarnos del frio y terminar de escuchar el futbol. Acto seguido nos dirigimos al recinto y en menos de 10 minutos Avalanch estaban en el escenario.
Un Set List muy distinto desde que actuaron en Sevilla en el mes de Abril. El arranque fue Aun respiro que sirvio para que todos los presentes entraramos en calor. Le siguió Otra vida, donde heche en falta al amor de mi vida que por enfermedad no pudo asistir. En este punto tocaron la que para mi fue una de las mejores de la noche, Papel roto. Con esta canción me pasa como con el buen vino, que cuanto mas tiempo tiene, mas me gusta. Jbara estubo como siempre en La cara oculta de la luna, mas embrutecida que de costumbre.
Era el turno de Muerto en vida, canción que a mi personalmente no me agrada en demasia, pero para quiterme el mal sabor de boca le siguió, nada mas y nada menos que Angel de la Muerte, quizás mi canción favorita. La gocé como siempre.
Tiempo para el respiro con la emotivisima Aprendiendo a perder y los vellos de punta. Le siguió Niño, momento en el que mi mente viajó a Málaga para saber que allí me esperaba el mio. Alguien me comentó que el niño ya habia hecho la mili, cosa que es verdad, porque no cae del Set List desde que salió.
Otro momentazo de la noche, Cambaral. Ya sea en acustico, en versión metalera o por bulerias, que pedazo de tema. Me alegra muchisimo ver que siempre miran al presente sin olvidarse del pasado. Del cielo a la tierra con un Ramón espectacular, apoyado muy bien por Dany en los coros. Más de los poetas: Madre tierra, donde el "tapping" a una mano de Fran me volvio a dejar boquiabierto.
Era el momento de poner aquello patas arriba y no podia ser de otra forma que con un clasico entre clasico: Xana. Pero para subir mas el listón cayó Lucero. Los que me conocen saben lo que significa esta canción para mi. Tras este tema un momento para el respiro.
Apareció Chez y Alberto para marcarse un espectacular Solo del Elefante. Impresionante. Que virtuosismo. La mirada hasta su patria con Santa Bárbara a la que le continuó Alborada. El solo de Alberto como siempre emotivisimo.
La anecdota de la noche fué que Ramón anunció Sombra y cenizas en vez de Alas de Cristal, porque como se pude ver en la foto, se cambio el orden con Alborada.
En Sombras y Cenizas hubo estrofas dedicadas desde lo alto. El solo de Chez, dando muestras de su destreza con el órgano, fué acompañado por Marco a la flauta.
Quedaba el trio final. Pies de barro, que se ha convertido con todo merecimiento en un himno imprescindible del grupo, Semilla del rencor, que sono con mucha furia y para finalizar, como siempre, para enganchar a los presentes Lagrimas Negras. La guinda del pastel.
Se despidieron los siete (los seis componentes y "el señor de los vinos") ante un publico que se rindió a los pies del grupo.
Despues saludaron a los alli presentes y firmaron de todo. Muy amables como siempre con todos.
Pues era hora de volver, pero como gilipo se equivocó, en vez de ir a Bolaños que era nuestro destino, nos plantamos en Ciudad Real. Fuimos a un hotel que se llamaba Santa Cecilia, pero como era muy caro, decidimos darnos una vuelta por la ciudad.
Observamos, mientras Cristiano Ronaldo estaba en la mente de todos, como a una muchacha le dió una bajada de azucar o una subida de alcohol. Eso no nos quedo claro. Tambien pudimos ver a una pareja de hombres que iban muy agarraditos. Segun decian la gente que iban a su alrededor, el que no llevaba gorro, estaba casado con una mujer.
Nos tomamos algo en un bar llamado Traste, pero como estaba vacio, decidimos volver sobre nuestros pasos.
Llegamos al Hotel en Bolaños, no si antes pasar como cinco veces por el hotel Santa Cecilia. Yo y mi compañero de habitación estabamos tan cansados que decidimos dormir en un comedor.
La vuelta fue muy interesante tambien ya que recorrimos los pueblos que visitó el Quijote. Lo más lamentable de la vuelta fué que no paramos en la Casa Pepe, que debe de ser un lugar acogedor. En fin que llegamos a Granada, unos se quedaron y otros partimos en bus a nuestros destinos.
Fué un dia inolvidable, gracias a la compañia con la que iba. Habrá que repetirlo pronto. No sabeis lo feliz que me haceis. Os quiero.
Gracias al grupo por el concierto y por otras cosas. No os imaginais lo que goce esa noche.
Gracias a mi mujer por permitirmelo.
Y gracias al chaval del Boli blanco.
Hasta la proxima
No hay comentarios:
Publicar un comentario